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Sabores de Córdoba

Hipólito Cabrera, “El Abuelo Chocolatero” de Pozoblanco

Por Chary Serrano.

Cada 13 de septiembre se celebra el Día Internacional del Chocolate, fecha en que Francia homenajea a Roald Dahl, el autor de Charlie y la fábrica de chocolate, en el día de su nacimiento. Aunque en principio, este día comenzó celebrándose en julio coincidiendo con el Día Mundial del Cacao, por lo que en algunos países todavía se mantiene esa fecha.

Algunos datos sobre el chocolate

  • Haciendo un poco de historia, cabe señalar que antes de que los españoles llegaran a América, el chocolate se utilizaba como moneda.
  • Es fundamental para el cultivo del cacao un clima tropical. Los principales productores son Costa de Marfil, seguida de Ghana.
  • El chocolate negro tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, por lo que reduce los riegos de sufrir problemas cardiovasculares.
  • Por la cantidad de antioxidantes que contiene ayuda a que la piel tolere mejor los rayos UV y sus antioxidantes ayudan a prevenir el envejecimiento celular.
  • Mejora el estado de ánimo, evita la depresión y, también, mejora la memoria.
  • Y además de todo esto…. ¡Está buenísimo!

El Abuelo Chocolatero

Si hay un chocolate tradicional cordobés, ese es, sin duda, el de la famosa cajita de chocolates Hipólito Cabrera de Pozoblanco.

En el año 1850 Demetrio Cabrera Carrillo empezó la fabricación de chocolate en un pequeño obrador que instala en la calle Alfareros de Pozoblanco. Una fábrica, en la actualidad, con casi una treintena de trabajadores, siendo la mayoría mujeres. 

En 1956 recoge el testigo Hipólito Cabrera Muñoz, después sus hijos y tras ellos los nietos. Quinta y sexta generación se ocupan ahora de que este chocolate siga presente no solo en la memoria sino también en el paladar de los cordobeses, cuya receta guardan con mucho celo. Afirman que solo tres miembros de la familia la tienen memorizada. Una formula con la que se han garantizado el éxito a lo largo de los años como demuestran las medallas obtenidas con ella, que ilustran su tradicional envase.

En la Festividad de la Virgen de Luna, patrona de Pozoblanco, es costumbre comer en la llevada de la Virgen este chocolate, acompañando al hornazo. Este hornazo se trata de un bollo decorado con huevos enteros horneados, comida típica el día de la romería.